Imprimir esta página

El espíritu de las asociaciones

Por Santi G. González.

Alguien a quien debo buena parte de mis conocimientos sobre economía me habló por vez primera del término “coopetir”, que a la natural competencia entre empresas añade la necesidad de trabajar conjuntamente por la consecución de metas comunes.

Y es que, si bien las empresas compiten por hacerse con la mayor parte del pastel comercial, esto no impide que entre ellas se establezcan vínculos, con el objetivo de definir unas reglas del juego e incluso unas estrategias de actuación conjuntas. De este espíritu de cooperación surgen iniciativas capaces de obtener el máximo provecho e, incluso, animar a los mercados. He aquí un ejemplo: el Ministro de Fomento, José Blanco, proclamó, en el marco del X Foro Nacional del Transporte de AECOC, “el valor y la ventajas que puede ofrecer la cooperación entre empresas”.
Muestra de ello es, como señaló el titular de Fomento, el mundo asociativo que representa nuestro sector, por “defender intereses comunes y acercar el conocimiento y el debate de sus miembros para facilitar las herramientas de formación e información. Y todo ello, en definitiva, para conseguir una mayor competitividad, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras”. Compañías que están llamadas a jugar un papel crucial para acelerar la recuperación económica, de la mano de la eficiencia, la sostenibilidad y la innovación.

 

Valora este artículo
(0 votos)