Martes, 29 Septiembre 2020

    Septiembre 2020 - Editorial revista Transporte Profesional

    Javier Baranda, editor de Transporte Profesional Javier Baranda, editor de Transporte Profesional Editorial

    El acuerdo

    Es cierto que no ha colmado todas las expectativas, pero el documento presentado por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana al Comité Nacional de Transporte por Carretera (CNTC), en respuesta a las reivindicaciones del sector, ha sido el mejor que se podía esperar, lo máximo que se podía alcanzar en esos momentos.

    Esta es la valoración de la CETM y del resto de las organizaciones integrantes del CNTC, algunas de las cuales han llegado a calificar los compromisos de Transportes como “históricos”, quizás porque se han logrado conjurar algunos de los problemas de mayor trascendencia y peligrosidad para el futuro del transporte.

    Habrá y quizás con razón, quien piense que lo conseguido no es suficiente, pero nadie ha dicho que lo sea.

    Las reivindicaciones del sector son, también, históricas, y sobradamente conocidas y sufridas por nuestros lectores. Ha sido en los últimos meses cuando los negociadores del Comité Nacional de Transporte por Carretera han tenido que realizar un sobreesfuerzo para intentar que el Gobierno se dejara de ninguneos, fijara de una vez por todas su vista en el sector, se reuniera con él al más alto nivel y aceptara negociar y adquirir compromisos serios. Pero, lamentablemente, ha tenido que ser la amenaza de un paro el acicate final para consumar la negociación.

    Quiero resaltar que durante el tiempo que duró el estado de alarma, los transportistas han estado prácticamente mudos; se han dedicado en cuerpo y alma a su trabajo en las peores condiciones posibles, afrontando riesgos, demostrando con ello no solo profesionalidad, sino también pundonor y ética y su compromiso con la sociedad.

    Pero el tiempo pasó y el sector no vio reconocidos sus esfuerzos ni atendidas sus ya viejas demandas, no por la sociedad, quien ha valorado muy positivamente su dedicación, sino por los cargadores y los poderes públicos.

    Entre los acuerdos o compromisos firmados por el secretario de Estado de Transportes, Pedro Saura, en nombre del ministro Ábalos, cabe señalar que no habrá modificación en la normativa de pesos y dimensiones, a pesar de lo anunciado por el Gobierno a la industria de la automoción, ni se impondrá ninguna “euroviñeta”, sin el consenso previo con el sector. Se establecerá, además, un nuevo régimen y procedimiento sancionador en lo que respecta a la morosidad, para pagos superiores a los 60 días. Y se abordará (en este mismo mes de septiembre) la problemática de la carga y descarga, en una mesa entre cargadores, transportistas y el propio Ministerio. Se han conseguido otras reivindicaciones, de cuyos detalles damos cuenta en este mismo número.

    Habrá y quizás con razón, quien piense que lo conseguido no es suficiente, pero nadie ha dicho que lo sea. Por eso el partido no ha hecho más que empezar, porque hay que vigilar estrechamente el estricto cumplimiento de los compromisos adquiridos por el Gobierno, eliminado además y de una vez por todas, la posición de abuso por parte de la mayoría de los cargadores, en lo que respecta a la carga y descarga. Por cierto, la principal asociación de cargadores, AECOC, ha dicho que les costaría más de 2.000 millones de euros hacer ellos este trabajo, en lugar de nuestros conductores. Los transportistas no quieren dinero por esta labor a la que no están obligados; sí exigen, en cambio, unas tarifas justas y dignidad para sus chóferes.

    Se avecina un tiempo de duras negociaciones, que no serán nada fáciles porque en este camino el sector se encontrará con adversarios poderosos e influyentes como los cargadores, la propia Administración e incluso algunos elementos del propio sector, pues intereses hay en todas partes. Sin embargo, es preciso hacer realidad los acuerdos, uno por uno, lo antes posible. También habrá que tener una pequeña dosis de paciencia, porque a nadie se le oculta que aprobar cualquier norma requiere de un tiempo mínimo ante de verse plasmada en el BOE.

    No queda otra que trabajar aún más, presionar y conseguir otras reivindicaciones que en esta negociación no era el momento de pelear.

    Lo importante es que se ha establecido un precedente (me refiero a la convocatoria del paro), que debe ponerse en valor. En el supuesto de que los compromisos acordados con el Gobierno no se lleven a término en los plazos previstos, sería harto complicado evitar nuevas medidas de presión, aunque nadie lo desea y la situación de nuestro país no está para conflictos, pero es que la economía del transporte sí está al límite.

    Puedes consultar la vesion impresa de la Revista Transporte Profesional AQUÍ

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    Javier Baranda

    Director y editor de la Revista Transporte Profesional, periodista de vocación y devoción llevo media vida ligado a la información sobre el transporte y el asociacionismo en especial a la CETM

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